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EL ORIGEN DE SAN FELIPE, EN UN LIBRO DE JESUS TERAN MORALES
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En 1657 el capitán Juan Munguía Villela denunció las tierras de lo que hoy es el municipio de San Felipe.
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Una hacienda para extraer plata, el primer antecedente
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Dedica a El Jojobal la segunda parte del libro
Un documento antiguo que describe la disputa entre familias por una propiedad, cayó en manos del profesor Jesús Terán, resguardado por una Tía y prestado por su prima Olivia. Son papeles que pertenecieron a su abuelo Jesús y a su bisabuelo Vicente.
Inicialmente el pensaba descubrir el origen de sus antepasados, la “teranada” como él le llama.
Pero no. Inquieto y visionario como debe ser un buen historiador, se dio cuenta de la riqueza de ese legajo histórico de más de 100 páginas, y con el apoyo de la investigadora María del Valle Borrero, experta en historia colonial, integró el libro “Orígenes Históricos del Municipio de San Felipe de Jesús,1657- 1837”.
Pero no se quedó ahí. Para no dejar sentido a familiares, amigos y paisanos, en el mismo libro incluyó una reseña histórica de El Jojobal, comprendida entre 1928 y 1969.
El libro fue presentado en San Felipe en una emotiva reunión en el marco de las pasadas fiestas del 5 de febrero. Los comentarios y análisis del documento estuvieron a cargo de la Dra. Maria del Valle, investigadora del Colegio de Sonora y del cronista municipal Victor Manuel De la Torre
PRIMERA PARTE: LOS LITIGIOS, PRIMERAS FAMILIAS.
La primera parte del documento es una transcripción directa de los documentos consultados que incluyen tres juicios legales por la posesión de una hacienda para extracción de plata, así como terrenos aledaños. Al respetarse la redacción original del documento, este se presenta un poco confuso, repetitivo y un tanto difícil de entender.
En la presentación del libro, ante un público deseoso de conocer la historia de su Municipio, la investigadora María del Valle resaltó la importancia del trabajo desarrollado por el autor. “Esto es una joya, nos puede ayudar a desentrañar cual era el tipo de actividad económica, social o familiar que se empezó a dar en lo que hoy conocemos como Sonora desde comienzos del siglo XVIII.
Entonces podemos ir viendo a lo largo de la descripción de los documentos, cómo en un principio este fundo, o hacienda para beneficiar plata va pasando de manos en manos, de la misma familia, hay pleitos por la tierra, esto también nos ayuda a comprender las distintas etapas históricas por las que va a pasar Sonora,” consideró.
Explicó que Pedro de Perea y María de Ibarra fueron los primeros españoles colonos que llegaron al territorio de lo que es la provincia de Sonora , “y ahí con su hija María Perea Ibarra se casa con el señor Mungúia Villela fundador de San Felipe; tienen una hija que es María Gerónima Munguía Perea, que se casa con el señor Antonio Estrada Bocanegra. Y así, van a tener a Diego, Miguel, Salvador, Andrea, Teresa María Rosa y María Jimena, que son los primeros pobladores de San Felipe De Jesús”.
Algo significativo dijo, es que San Felipe se encuentra en la Ruta Sonora a la que llegaron los Jesuitas, quienes fundaron sus misiones y siempre ha sido el foco a través del cual se ha estudiado la historia de Sonora “ San Felipe de Jesús es un caso excepcional, ya que a pesar de estar en esta ruta de Sonora, de esta tierra de misión, este es un pueblo exclusivamente de colonos, no fue pueblo de misión”.
En esta primera parte, el autor enriquece su trabajo también con una labor de investigación de genealogía familiar, es decir, información de nacimientos, matrimonios y defunciones asentadas por un juez con respecto a personas de San Felipe y el Jojobal a partir del año 1867.
Para lograr estos datos Terán Morales acudió al archivo de la Iglesia Mormona en Hermosillo y obtuvo la información a partir de películas tomadas del Archivo General de Registro Civil, referente al Distrito de Arizpe.
De tal manera que aquí se puede saber quien se casaba con quien, los primeros nacimientos, y el registro de defunciones.
EL JOJOBAL DE SUS AMORES
Jesús Terán vivió nueve años en el Jojobal, terruño por el que no oculta su cariño. Ahí quedó parte de su infancia entre 1950 y 1959. Ahí sus primeros grados de primaria y sus inolvidables maestros: Carlos Saavedra Puebla, Rita Andrade Trigueras, Rosa Ma. Bustamente Borbón y Lucila Zoila Quijada Cantú.
Ahí su primera Escuela, la Rural Federal que luego llevó los nombres de “Adalberto Terán”, “Escuadrón 2001” y “ 24 de febrero”.
En su intervención al comentar la segunda parte del libro dedicada a El Jojobal, el cronista Victor De la Torre explicó que esta incluye dos capítulos: El primero lo dedica completamente a la Esuela Primaria Rural y el segundo consiste en una serie de relatos a partir de experiencias y vivencias personales a partir de los años 50 cuando llegó a esta comunidad a la edad de seis años procedente de Cananea. Posteriormente, ya de adulto completó su información con entrevistas y pláticas con personajes de esta comunidad.
“Este capítulo describe a los maestros rurales y la gran labor que cada uno desarrolló hasta 1969, año en que se cerró la escuela por falta de alumnos. Por medio de esa descripción nos damos cuenta de cómo se las “bandeaba” un maestro rural: enseñaban, escribían, organizaban el archivo, hacían informes, organizaban cooperativas, inculcaban y hacían practicar el deporte, se les pedía tener parcelas y cultivarlas, criar puercos y gallinas; atender las escuela nocturna para adultos, participar en actividades políticas, organizar uniones de campesinos y más”.
En suma, dijo el cronista, el propósito era demostrar cómo los maestros de Sonora y en particular de esta Escuela cumplían con los postulados revolucionarios y socialistas del Gobierno Federal impulsados a partir de 1935.
Consideró que esta parte es abundante en datos y estadísticas escolares, en información sobre el quehacer de los directores, así como análisis de recibos de nómina, fichas informativas de los docentes, listados de alumnos, comportamiento de la población estudiantil y datos en general de la población. “Todo esto gracias al trabajo de consulta de documentos que oportunamente Jesús Terán rescató del archivo escolar que permanecía en el abandono”.
En la parte final del libro, como sección especial incluye la composición de familias de el Jojobal sus integrantes, apellidos y la población existente.
Con sentimiento y nostalgia habla de la vida cotidiana de El Jojobal, sus personajes, la vida en torno al molino harinero, su funcionamiento y su debacle.
Retrata la vida niños jóvenes y adultos, las actividades en milpas y acequias, los juegos de béisbol, las crecidas del río, la actividad religiosa, las ocurrencias y anécdotas de personajes, los bailes, las cosechas perdidas, las idas a la leña y los perros con rabia… en fin “es el mundo que como niño y adolescente Jesús le aprendió a sus padres y a los adultos en el Jojobal y ahora lo comparte plasmándolo en este libro” concluyó el cronista.
GALERIA
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Jesús Terán Morales. El trabajo con archivos ha dado lugar a su segundo libro. |
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Dra. Ma. Del Valle Borrero. Gran a poyo a la investigación histórica de Jesús Terán
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Victor De la Torre. Cronista municipal. Comentó la parte dedicada a "El Jojobal". |
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Público asistente. |
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Otro ángulo del público. Entre ellos amigos, familiares y algunos maestros de la antigua escuela de "El Jojobal"
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| Prof. Enrique Ruiz Torres, de Guadalupe de Ures fue como profesor a la Escuela Rural de "El Jojobal" en 1951 |
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Lucila Zoila Quijada Cantú, Enrique Ruiz Torres, Ramón Ramírez, José Bustamante Arriquives. Cuatro legendarios y apreciados maestros rurales. |
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El Jojobal y la capilla de Santa Martha. |
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Portada del libro con la panorámica
de San Felipe
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