PALABRAS DEL LIC. VICTOR MANUEL DE LA TORRE L.
INAUGURACION DEL CENTRO DE USOS MULTIPLES
“PROF.MARIANO OLIVAS BICKERTON”
SAN FELIPE DE JESUS, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2007.
Muy buenas tardes.
En esta fecha histórica para nuestro País en la que hace 197 años la población acudió al llamado histórico que dio el inicio al movimiento de Independencia, hoy nos reunimos en este recinto para recordar y ser testigos de un nuevo reconocimiento , hoy sin su presencia física, de nuestro querido profesor Mariano Olivas Bickerton.
Hoy es una día especial, como lo fueron tantos para su vida y particularmente aquel 3 de noviembre de 1996, cuando como en esta ocasión sus ex alumnos patentizamos nuestro reconocimiento y eterno agradecimiento a su persona, a su trayectoria, al hombre que dedicó su vida a la educación con firme actitud de servicio a la comunidad.
Ciudadana Rosa Armida Ochoa, honorable cabildo de San Felipe, señores funcionarios y funcionarias de la Administración Municipal. Estimada Lidia Olivas, profesoras Carmen, y Luz Elena, integrantes de la familia Olivas, pueblo de San Felipe, compañeros todos:
Agradezco la invitación especial para hablar en nombre de mis compañeros ex alumnos, hijos educativos del profesor Mariano, al igual que ya lo hizo en representación del género, mi compañera universitaria y amiga Reyna Luz Vidal Quintanar.
Celebro con todos ustedes y felicito la decisión y visión de alcance que han mostrado al proponer y aprobar que este edificio inmortalice por siempre la persona y su legado educativo. Estoy seguro y lo he comentado con anterioridad, que este espacio será un gran soporte para el impulso y promoción de actividades cívicas, educativas, de formación integral y artístisco-culturales.
Tal como a el le gustaba, como tanto luchó por que nuestra comunidad tuviera la oportunidad y entereza por una mejor educación, con alto sentido de formación integral y humanista y hay que agregarle, su pasión deportiva.
A continuación comparto con ustedes esta reseña biográfica y de trayectoria del maestro, que me he permitido hacer para la ocasión, cuya información y datos se desprenden de una entrevista que tuve la fortuna de hacerle a la media mañana de un domingo de octubre de 1996.
Esta entrevista se publicara en forma completa en los próximos días en nuestra página de internet www.sanfelipedejesusson.com
Voy a trasladarme momentáneamente a un salón de clases, el del lado norte de nuestra inolvidable escuela primaria, con una escena que para muchos de ustedes habrá de resultar familiar:
- Trinidad, vamos a ver su tarea… ¿la trajo?
- No, no tengo cuaderno, se me acabo…
- No puede ser. Anda, ve a la tienda de Lidia y dile que te de uno, luego se lo pago.
- ¿Puedo pedir también un lápiz y una pluma?. Es que tampoco traigo.
- Pide lo que necesites, todo sea por tu educación, caramba!.
- Ah!, pues también pediré un cartucho de dulces para los premios que usted nos da.¿ Qué no?
Trascurren los años 70, es el salón de quinto y sexto de la escuela primaria “Guadalupe Victoria”.
Si la respuesta del alumno con su incumplimiento buscaba impacientar al maestro a veces se lograba, a veces venia el regaño ,seguido luego de una gran muestra de afecto, de invitación a cambiar para ser mejor, de preguntarle qué te hace falta, un llamado atento a realizar las cosas juntos.
Es el maestro Mariano Olivas. Así como con Trini, tuvo una singular atención con cada uno de los integrantes de las múltiples generaciones de alumnos que formo en San Felipe desde 1954.
Como muchos de los que logran una profesión, Mariano Olivas fue producto de una cruzada formativa con mucho esfuerzo.
Luego de su paso por la educación primaria y secundaria, se trasladó a Hermosillo para estudiar a la escuela normal entre 1950 y 1952, en ese entonces ubicada en la Universidad de Sonora. En la capital, fue acogido en el seno de la familia De Don Eugenio Tapia Gallego y Gertrudis (Tulita) Quijada.
“Soy universitario, me tocó la suerte de tener como maestro al entonces rector Manuel Quiroz Martínez quien nos impartía clases de tecnología de la enseñanza y ciencias de la educación”, dijo con orgullo. También fue discípulo de los reconocidos profesores Amadeo Hernández Coronado, Rafael Meneses y de la ilustre maestra de Música Emiliana de Zubeldía.
Su primer año como profesor lo tuvo en la escuela primaria “Prof. Alberto Gutiérrez” en Hermosillo, en el ciclo escolar 1953-1954.
Todos los que siguieron fueron en San Felipe. Con excepción de un año, siempre con quinto y sexto grado. Desde un inicio, formó equipo con las maestras Irma Andrade, Ana Alicia Quintanar y Ana Luz Olivas.
Presumía: “…era un equipo de lujo, una escuela única con cuatro maestros titulados que se estableció como sede regional del Sindicato de Trabajadores de la Educación, en donde se logró la publicación de la revista “Esfuerzo” que circulaba en la región. Publicarla era toda una hazaña” recordó.
Como director luchó siempre por conservar el que la escuela primaria en San Felipe contara con los grados de quinto y sexto, que en tantas ocasiones se los quisieron arrebatar por falta de alumnos.
Enérgica fue su defensa cuando se pensó en hacerla escuela federal.
Constantes invitaciones llegaron para que el profesor Mariano incursionara en otras experiencias y niveles educativos, como el integrarse a la planta docente de la escuela secundaria de Banámichi, súplica que le hiciera el profesor Manuel García Madrid. “Yo le dije que era para mí un honor pero que aquí me quedaba, que invitara a la profesora Irma Andrade y asi fué …”
A cambio, Mariano desarrolló una duradera labor de servicio educativo en esta comunidad, siempre con un gran acercamiento con los padres de familia.
Permanente y reconocida fue también su participación ciudadana en actividades propias de cada administración municipal. ¿Quién no recuerda su intervención y participación ante la visita de gobernadores, funcionarios de gobierno y candidatos?
Casi como una obligación colaboraba con el presidente municipal en turno en la organización de ceremonias y eventos, y lo más importante, en la redacción del discurso, las palabras de bienvenida. Muchos fueron pronunciados por el. Otros, de acuerdo a la ocasión elaborados para que alguien se encargara de emitirlos.
Memorable, el que preparó en 1973 para solicitarle al candidato Carlos Armando Biebrich la construcción del vado en San Felipe, al paso del río sonora. Apenas terminaba de pronunciarlo la estudiante Maricela De la Torre cuando el aspirante a gobernador anotaba la aprobación de la obra que mas tarde se hizo realidad.
La presencia del profesor en actividades de servicio público fue creciente, constante. “hubo un tiempo en que me acusaron que tenía todos los cargos de pueblo”, me confió sonriente en la entrevista. “No me decían nada en la dirección de educación pero si me encontraba inspectores que me decían que tenía muchos cargos…”.
Así, ocupó el puesto de secretario del ayuntamiento en el periodo de José Morales y de Luis De la Torre. Al mismo tiempo, era el encargado de la junta de reclutamiento, representante de la C.N.O.P., secretario del registro de electores y secretario ejidal. Durante 25 años fue secretario de la Unión Ganadera Local.
-Muchos cargos de secretario, profesor…¿ por qué no el de presidente municipal?
-“Si, me la ofrecieron muchas veces y desde allá de Hermosillo. Pero yo era feliz en la escuela, nunca aspiré a ser presidente, aunque si colaboré en todo lo posible con las administraciones municipales.
Y es que todo giraba alrededor de la escuela primaria. La coordinación que se daba entre la escuela y la autoridad se justificaba por que hubo años difíciles. En un inicio el Ayuntamiento tenía pocos recursos, no había máquina de escribir, papelería, empleados al servicio del municipio. Si había un desfile el alumnado colaboraba en la limpieza del pueblo…luego las cosas fueron cambiando, vinieron las primeras obras…”
Sin ser alcalde, Mariano sirvió a la comunidad desde la trinchera del aula, desde la dirección de la escuela que ocupo hasta su jubilación en 1983.
En ocasión de este homenaje, recordamos al maestro. Al guía, al profesor amigo, complaciente, pero también exigente, preciso. Visionario, humilde. Alegre, risueño y soñador.
Al maestro que con humildad y sinceridad me dijo : los logros de la escuela no son míos nada más, son de mi equipo de trabajo, de las maestras que me han acompañado y han realizado una gran labor.
¿Cómo no recordar al maestro que fomentaba entre sus alumnos un espíritu de sana competencia, nunca de rivalidad pero si de superación, de formación completa, de compañerismo.
¿Cómo no recordarte maestro en aquellos momentos de concursos individuales, que nos pasabas al pizarrón para desarrollar un problema matemático y luego, el estímulo al ganador con un detalle, un útil escolar, sin dejar sentido al perdedor?.
¿Cómo no recordarte en aquellos inicios de semana durante la formación de los lunes por la mañana y aquel mensaje de análisis, de reflexión profunda del acontecer cotidiano.?
¿Cómo no hacerlo, si era un llamado al buen comportamiento, un regaño anticipado, un consejo , pero también una inyección de ánimo, una cátedra de civismo al recordar tal o cual fecha o gesta heroica?
¿Como no revivir aquel entusiasmo para prepararnos en las piezas de oratoria y de declamación con tus admirados Juárez, Vicente Guerrero, Zapata, Cárdenas como grandes personajes de la historia mexicana?
No fue casual cuando con las pruebas en la mano de los seis primeros lugares obtenidos un concurso regional subiste al escritorio y con júbilo y satisfacción proclamaste la razón de que nuestra escuela llevase el nombre de “Guadalupe Victoria…
Y qué decir de aquellos “viernes sociales”…
¡“Muchachos guarden todo!,. Es viernes, primero la hora social. ¿quién quiere cantar?. Luego la hora deportiva, ir a la cancha, al campito del beisbol detrás de que doña Manuelita Navarro y usted como ampayer…
Y los paseos en el día del niño, el lonche, la piñata, los dulces. El estrenar equipo nuevo de beisbol; guantes, bats y pelotas pagadas la mayor de las veces con tu dinero…
Cómo no recordar aquellos días difíciles de tu enfermedad incomprendida, y aquella lucha de no afectación a la propiedad territorial de la escuela.
¿Por qué quitárselos a la escuela si son áreas de esparcimiento y de prácticas de mis estudiantes?
“A ver Alejo, Víctor, dejen de jugar un momento y vengan para acá. Agarren ese pico y la pala y síganme. Tumben todas esas tablas que están puestas para cimientos alrededor de la iglesia…”
Que momentos tan difíciles maestro. Que clara es tu lucha hoy a la distancia. Buscabas lo mejor para tu escuela y para quienes la conformaban.
Superados al fin, reconocido tu legado, hoy solo tenemos para ti palabras y actitud de agradecimiento…
Donde quiera que estés, vives en nuestro recuerdo y este recinto que hoy se inaugura eternizará por siempre tu nombre y tu obra educativa.
Muchas gracias.
Crónica de Inauguración del CUM "Prof. Mariano Olivas B."
Palabras a cargo de la profesora Irma Andrade, en la ceremonia de inauguración.
Intervención a cargo de la doctora Reyna Luz Vidal Q.
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